Día sí y día también, raro es que en los medios de comunicación no den alguna noticia que haga referencia a algún robo, simplemente un robo o a éste acto, quien lo lleva acabo, le incluye la agresión en cualquier forma e incluso la muerte.
Imagino que la gran mayoría de nosotros/as, hemos oído en alguna ocasión que alguien de nuestro entorno, bien sea familiar, amigos, trabajo, etc. ha sido objeto de de algún robo o amago de uno.
A dos de mis amigas les robaron el coche y de madrugada recibieron la llamada de la policía para notificarselo.
A la primera que le pasó, el coche apareció en un pueblo que está a media hora de su casa, sucio y sin gasolina, no le faltaba nada y sin desperfectos.
A la segunda, el coche recorrió bastantes más kilómetros y no paro porque se quedara sin gasolina, no, sino porque debía de llegar a un control y............. ante eso decidió pararse y parecer abandonado.
Se lo dejaron también sucio y le robaron todo lo que llevaba en el maletero y para su sorpresa en lugar de sus pertenencias, le dijeron que habían encontrado una tapa de alcantarilla.
Cuando me lo dijo, me entraba la risa y no entendía para que podían querer algo así.
- Si, si, tu riete, pero allí estaba. Cuando me lo dijeron se me quedó cara de lela.
Les pregunté a ver para que corcho querían eso, para que servía. Me lo explicaron y sabes, chica !que imaginación tiene la gente!, !qué gente!, !qué gente anda por ahí! si para mover una cosa de esas hacen falta dos personas, vamos, yo al menos no podría con una y desde luego levantarla y lanzarla............... uffffffffffff !que va! quita quita
La semana pasada leí en el periódico que además de robar el cable de cobre en cualquiera de las obras que hay desperdigadas tanto por la ciudad como por sus alredores para venderlo (imagino que será eso lo que hagan), también roban las tapas de las alcantarillas.
Y claro, aquí ha sido cuando me he acordado de lo que os he contado que le pasó a mi amiga
¿Para qué las pueden utilizar? Pues imagino que para robar con lo robado o venderlas, entre otras muchas cosas.
El caso es que esto ha causado bastantes transtornos al Ayuntamiento en cuestión pues la primera medida que adoptaron de soldarlas no dió resultado. Los habilidosos rateros buscaron herramientas y zas, arqueta levantada.
La siguiente medida que han tomado (según pone el periódico) es de macizarlas y además añadir una capa de hormigón encima.
Esto supone que en caso de averias las dificultades para futuros arreglos sean mayores en todo, en tiempo, dinero, etc. y que por tanto todos los ciudadanos nos veamos perjudicados por esta moda que parecen querer imponer los amigos de lo ajeno.
Visto lo visto, está claro que para los amigos de lo ajeno todo entra en su catalógo, hasta lo que parece impensable. Siempre habrá alguien que le saque beneficio o se beneficie con ello.
Ladrones han existido siempre y para llevar a cabo sus fechorías han utilizado todas las armas a su alcance.
No les preocupa ni que la gente esté dentro de sus hogares si han decidio robar en una casa ni que sean mayores o jóvenes los que se encuentren dentro.
Tampoco les preocupa si eres un simple jubileta que vives de una pequeña pensión o si eres un simple trabajador que poco a poco estás pagando tu piso y sus muebles.
El famoso Robin Hood, rey de los ladrones, si levantara la cabeza y viera en lo que se ha convertido el arte de robar, seguro que volvería a su tumba a seguir durmiendo el sueño de los justos. Él, que robaba a los ricos para dar al pueblo llano.
Esa habilidad que tenía y ponía al servicio de los más débiles se perdió. Hoy ya no existen héroes así, pero si que existen los que piensan y piensan la manera de poder robar no ya un cacho de pan que llevarse a la boca sino que el ábanico de necesidades es mucho más amplio y variadas las técnicas con las que se lleva a cabo conseguir dar el golpe perfecto, ese con el que puedas estar el resto de tus días tumbado a la bartola sin más preocupaciones.